Pasó tiempo desnudo desde que conocí al niño mayor.
Lleno de rabia el niño mayor no crece.
Fuimos por las calles del tercer camión, donde el escorpión vigila.
Quemamos un pequeño bosque, frente a nuestros señores de capa.
¿Bienes? Mis amigos me están esperando, no digas nada más.
Y una rubia sin alma pedía sexo,¿La oyes buscando un milagro?
Otra adornada de ojos saltones... maúlla lejanía, no sabe nada.
Y el niño mayor siguió siendo expulsado del camino dorado.
Un mensajero le contó un cuento, de un viejo conocido y el niño se sorprendió.
Quiso crecer pero solo le creció el pelo.
Bueno algunos de vosotros creéis en la meditación.
No es que no crea en ella, hablo de la pura verdad, la verdad en cada instante sin huir.
¿Algo mejor? Prefiero caminar antes, entre tumbas y hormigas.
Y cerdos comiendo manzanas podridas.
Jugando a una realidad virtual. Oh si y un arbusto grande.
El niño tropezó y llorando dejo atrás al miedo y la inseguridad, el rechazo y la venganza.
El niño tropezó y llorando dejo atrás al miedo y la inseguridad, el rechazo y la venganza.
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